Piazza Augusto Imperatore es un invento de los años treinta. Los derribos alrededor del Mausoleo de Augusto empezaron en 1934, y tres bloques racionalistas de Vittorio Ballio Morpurgo enmarcaron la tumba una vez despejada. El del número 10 se levantó entre 1936 y 1938 y abrió en 1950 como sede del INPS, el instituto italiano de la seguridad social. Bvlgari, que vende joyas en el número 10 de Via Condotti desde 1905, se quedó con los 14.000 metros cuadrados enteros, siete plantas, y encargó la reconversión a ACPV Architects Antonio Citterio Patricia Viel. Abrió el 9 de junio de 2023, el noveno hotel Bvlgari y el primero en la ciudad de la casa. Bvlgari licencia el nombre y controla el diseño; Marriott International gestiona el hotel y lleva su sistema de reservas. La reforma peatonal de la plaza de fuera, obra de Francesco Cellini, llegó después, en junio de 2025.
Hay 106 habitaciones y suites, menos que las 114 que anunciaba la nota de prensa de la apertura y que las 110 que Michelin y Expedia siguen dando. Diecinueve Superior Rooms de 33 metros cuadrados son la entrada, y después vienen 26 Deluxe de 37, 14 Premium de 49, 30 Junior Suites de 51, 2 Superior Suites de 58, 12 Deluxe Suites de 81, 2 Premium Suites de 133 y, en la tercera planta, la Bvlgari Suite de 300 metros cuadrados, que mira al Mausoleo por diez ventanas. Esos ocho recuentos publicados suman exactamente 106. La mayoría de las categorías vienen en una de cuatro paletas de color, con baños de mármol de color y medallones de mosaico embutidos en las paredes. El vestíbulo circular de entrada guarda un busto colosal de Júpiter Serapis cedido por la colección Torlonia; la biblioteca de la planta baja, montada sobre librerías Cassina de Franco Albini de 1956, guarda libros sobre Roma.
El spa tiene 1.500 metros cuadrados, abre de 7:00 a 21:00 y cuenta con ocho cabinas de tratamiento, una bañera de ónice verde en la suite del spa y tratamientos de Augustinus Bader. Su pieza central es la natatio: una piscina cubierta de 20 metros alicatada por Bisazza con un mosaico tomado de las Termas de Caracalla, ocho columnas revestidas de mármol arabescato acanalado saliendo del agua y dos caños de bronce fundidos a la cera perdida. Il Ristorante - Niko Romito tiene 54 cubiertos en la quinta planta y una terraza sobre el Mausoleo; está en la guía Michelin, no tiene estrella y sirve solo cenas de lunes a sábado. Il Caffè ocupa la planta baja y los soportales de fuera, y funciona de 7:00 a 24:00 con desayuno todo el día y té de la tarde desde las 15:00. The Bvlgari Bar tiene 108 plazas dentro y 108 fuera detrás de una barra de mármol negro rematada con 110 espirales de Murano con polvo de oro, y La Terrazza, en la azotea, con 76 plazas entre 11 pérgolas, sirve la misma carta de 18:00 a 24:00.
Le conviene a quien quiera un hotel muy nuevo en una ciudad muy antigua y vaya a usar de verdad la piscina y el spa. No es un palazzo romano y no pretende serlo; el placer está en la precisión y el mármol, no en la pátina. La objeción es el dinero. Enero y febrero arrancan cerca de los 2.000 euros la noche por la habitación de entrada de 33 metros cuadrados, y mayo y agosto pasan de 2.700. Tripadvisor puntúa las habitaciones con un 5,0 y la relación calidad-precio con un 4,1, y casi todas las opiniones malas vienen de alguien que pasó por el bar, la terraza o el té de la tarde y no de un huésped. Los que sí se alojan y se quejan describen un servicio eficiente pero sin calidez.