Six Senses Rome ocupa el Palazzo Salviati Cesi Mellini, en Piazza di San Marcello, junto a Via del Corso, medianero con la iglesia de San Marcello al Corso. Las fichas y las guías lo llaman habitualmente palacio del siglo XV, y es un error: se levanta sobre el solar de la casa del cardenal Giovanni Michiel, de finales de la década de 1480, pero el edificio en sí se construyó en el siglo XVIII bajo Tomaso De Marchis para el cardenal Mario Mellini, y son los cardenales Salviati, Cesi y Mellini los que le dan nombre. Orion Capital Managers financió la reconversión; Starching, trabajando con Paolo Micalizzi bajo la supervisión de patrimonio, llevó la restauración y la arquitectura, y el estudio de Patricia Urquiola hizo los interiores. La fachada protegida, la escalera monumental de mármol bajo su claraboya y las columnas de 600 años del zaguán se restauraron en lugar de rehacerse. Abrió el 16 de marzo de 2023 como el primer hotel de la marca en Italia. Gruppo Statuto compró el edificio ese octubre por 245 millones de euros, y Six Senses, del grupo IHG Hotels and Resorts, lo sigue gestionando con el mismo nombre. Una pila bautismal del siglo IV está bajo cristal en la planta baja.
Hay 96 habitaciones y suites en diez categorías, y las de entrada son habitaciones de ciudad y no de palacio: la Deluxe tiene 34 metros cuadrados, la Superior Deluxe 36 y la Junior Suite 47. Después los tamaños dan un salto, hasta los 77 de la Corner Suite, que mira a la plaza y a la iglesia, y los 222 de la Lata Suite de dos dormitorios, de los que 96 son terraza. Las paredes son de travertino y cocciopesto, el mortero romano de ladrillo machacado y cal. El patio es el lado tranquilo, pero solo la Deluxe, la Superior Deluxe, la Deluxe Suite y las tres suites mayores se venden como patio o ciudad; las Junior Suites y la Corner Suite miran únicamente a la ciudad. La planta baja es un único espacio social abierto, del vestíbulo al restaurante y de ahí al patio ajardinado.
El spa es el argumento del sitio, y es obra nueva y no antigüedad. El hotel lo llama una lectura contemporánea del ritual antiguo: tres piletas reproducen un caldarium, un tepidarium y un frigidarium, con paredes y portadas revestidas en Travertino Romano Classico, hojas de laurel talladas en bajorrelieve sobre el travertino y un suelo de palladiana con mármol Cipollino verde. Funciona de 9:00 a 20:00 y la entrada está incluida en la tarifa de la habitación para huéspedes a partir de 16 años; los 85 euros por 75 minutos que figuran en la carta del spa son el precio para quien viene de fuera, y cualquier tratamiento añade antes una hora en las termas. Alrededor hay cinco cabinas de tratamiento, un hammam, una sauna, una sala de biohacking, un estudio de yoga aéreo, un Alchemy Bar y un gimnasio que no cierra nunca. Abajo, BIVIUM funciona todo el día desde las 7:00 con cocina abierta, parrilla Josper y horno de leña; NOTOS, en la azotea de abril a noviembre, es donde cocina Fabio Sangiovanni. La selección de hoteles de la guía Michelin lo incluyó con una Llave en septiembre de 2026.
Cójalo si unas termas son motivo de viaje y quiere la Fontana di Trevi a cinco minutos de la puerta. Las diez categorías estaban activas y reservables en el motor del propio hotel para enero de 2027, a unos 1.310 euros la noche por una Deluxe con desayuno e impuestos. Las valoraciones se parten en dos: un 9,6 sobre 10 en 88 opiniones de Expedia frente a un 4,0 sobre 5 en 122 de Tripadvisor, donde 26 están en mala o pésima, y la queja recurrente es la relación calidad-precio antes que ningún fallo concreto. El restaurante, el bar y el spa admiten a no alojados, así que la planta baja puede leerse como una sala pública los fines de semana. No hay piscina, y la azotea cierra en invierno, lo que deja un único restaurante de diciembre a marzo. La tasa municipal suma 10 euros por persona y noche y el aparcacoches 65.