Por qué esta travesía corta es una de las grandes
Pocas travesías cambian tanto en una hora. Embarcas en un pequeño pueblo andaluz de callejas encaladas y cafés de aficionados al kitesurf, y desembarcas en Marruecos, con otro continente, otro idioma y una hora menos en el reloj.
Tarifa lleva más de mil años vigilando estas aguas. Su castillo, que lleva el nombre de Guzmán el Bueno, quien lo defendió para Castilla, se fundó para el califa de Córdoba Abderramán III en el año 960, fecha que consta grabada en su piedra fundacional; el puerto de la ciudad se extiende bajo sus murallas. En la orilla de enfrente, la Kasbah de Tánger domina la bahía, la fortaleza que, en palabras del organismo de turismo de Marruecos, domina la medina.
Entre ambos corre el Estrecho de Gibraltar, la estrecha puerta de Europa al Atlántico. En 2006 la UNESCO convirtió las dos orillas, Andalucía y el norte de Marruecos, en una sola reserva de la biosfera, la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo, la primera reserva intercontinental declarada por la UNESCO. La UNESCO señala que por el estrecho pasan aves migratorias a razón de 1.000 por hora, y que ballenas y delfines atraviesan las mismas aguas que cruza el ferry.
La propia ruta se está renovando. Baleària la asumió en mayo de 2025 con una concesión de 15 años de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras y tiene encargados a los astilleros Armon de Gijón dos catamaranes totalmente eléctricos, que llegarán a partir de 2027, cada uno para 804 pasajeros y 225 vehículos. Por ahora, la travesía la hacen dos barcos rápidos que recorren las 18 millas náuticas en torno a una hora, de centro a centro.













